Cuando tenemos un ave como mascota debemos ofrecerles los cuidados adecuados para mantenerla llena de salud y vitalidad. Por esta razón, debemos estar alerta sobre cualquier indicio de enfermedad, que en oportunidades es un poco difícil de reconocer. En este artículo te presentamos cuáles son los síntomas para saber si un pájaro está enfermo y, de esta manera, darle la atención oportuna cuando sea necesario. A continuación te facilitamos unos tips y para que puedas ofrecer una vida saludable a tu mascota.

Tips para saber si un pájaro está enfermo

-La caída de plumaje es un síntoma evidente, aunque no debemos confundirla con la época de muda que les ocurre periódicamente de forma natural. Cuando es por enfermedad, es menos brillante y la caída menos uniforme -o sólo en ciertas partes de su cuerpo-. Adicionalmente, se le notan las alas caídas, con fragilidad aparente.

-Los movimientos pueden ser más lentos y los reflejos se verán disminuidos, presentando, en casos extremos, una pasividad excesiva, como si estuviera somnoliento o, de lo contrario, una hiperactividad inusual.

-Sus ojos pueden presentar poco brillo y sus patas pueden apreciarse secas, descamadas o enrojecidas.

-La respiración puede presentarse con el pico abierto, de forma irregular, o con sonidos fuera de lo normal.

-Su apetito disminuye o aumenta. Quien lo cuida debe observar cualquier cambio en el apetito del ave, con respecto a la ingesta de sólidos y líquidos. Si deja de comer, tiene menos defensas para enfrentarse a posibles agresiones externas empeorando su estado, y si come en exceso, puede sufrir problemas de obesidad, ocasionando enfermedades relacionadas a la sobrealimentación.

-Las heces son un claro indicador.  Estas pueden cambiar en cuanto a frecuencia, abundancia, forma, color u olor.

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¿Qué hacer para facilitarle a tu ave una vida saludable?

Principalmente, debemos observar las condiciones generales del lugar donde se encuentra habitualmente. La exposición a factores como el sol, brisas fuertes, lluvia y contaminación, pueden afectar. Además, podemos evaluar el tamaño de la jaula y el tipo de higiene para corregir las posibles condiciones adversas en las que se encuentre. Si se encuentra acompañado, es conveniente aislarlo mientras se recupera.

También hay que revisar el tipo de comida y líquido que consume y si la frecuencia es la adecuada, debido a que su ingesta depende del tipo de ave. Una vez agotadas todas estas posibilidades, no dudemos en consultar a un especialista. Si los síntomas son muy evidentes puede ser una señal de enfermedades más complejas que deberemos solucionar de la mano de un veterinario.

Los especialistas pueden saber si un pájaro está enfermo y recetar los medicamentos adecuados. Además de los síntomas y cuidados mencionados, se requiere de su intervención, ya que algunas afecciones no se solventan con cambios de rutina, implicando contagio a otras mascotas o a miembros del grupo familiar. No olvidemos que es mucho más fácil prevenir que curar una enfermedad. Una atención adecuada y visitas periódicas al veterinario pueden alargar la vida de nuestra mascota.