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agaporni macho o hembra

Muchos de los aficionados a los Agapornis no saben si su pájaro es macho o hembra y esto es algo fundamental a la hora de criar. Yo siempre recomiendo tener identificadas las aves tanto por anilla como por sexo para tener un mayor control del aviario. Actualmente, el mejor método para saber si tu Agapornis es macho o hembra es el sexaje por ADN que aunque no te asegura el 100% de fiabilidad, cerca está de ello, de echo te dan un 99,9% de posibilidades de acierto. Anteriormente este tipo de sexajes costaba bastante, pero con la aparición de nuevas empresas de sexaje de Agapornis, el precio se ha ido reduciendo hasta quedarse en un precio bastante aceptable como son los 4-6€ por cada sexaje.

pareja agaporniSin duda alguna, si queréis empezar en esto de la cría de los Agapornis, os recomiendo sexar a todos vuestros pájaros por ADN para tener un control y poder hacer los emparejamientos más beneficiosos de acuerdo con el sexo del animal. De hecho, el mismísimo Dirk Van den Abeele lo recomiendo en su libro de Agapornis.

Aclarados estos conceptos, pasamos a describir las diferencias que existen entre los machos y las hembras en las principales especies de Agapornis, métodos que como os he comentado anteriormente no tienen mucha fiabilidad pero que a veces sirven para identificar el sexo de un ave:

 

  • Huesos pélvicos: por lo general, los machos de Agapornis suelen tener los huesos de la pelvis más juntos y puntiagudos que los de las hembras. Por el contrario, las hembras suelen tenerlos más separados y redondeados, de tal forma que pueda salir el huevo con mayor naturalidad. Este método es más o menos fiable siempre que los ejemplares estén en la edad adulta (a partir del año de edad) ya que hay algunas hembras que hasta el primer celo no abren sus huesos y también se han dado casos de machos con los huesos muy separados. Por establecer una medida, en las hembras adultas el hueco que debe tener la pelvis es más o menos el tamaño del dedo meñique.
  • Tamaño: es muy común que las hembras sean más grandes que los machos aunque esto también es susceptible ya que en nidadas grandes, los últimos pollos por lo general suelen tener menos porte que los primeros y estos últimos, pueden ser perfectamente hembras.
  • Forma de la cabeza: en las hembras, la cabeza suele ser redondeada mientras que en los machos no suele ser así.
  • Forma del pico: el pico de las hembras suele ser más ancho y grande que el de los machos.
  • Comportamiento: es muy común que las hembras sean más territoriales y agresivas que los machos, aunque esto no siempre es así. Este comportamiento es lógico ya que la hembra es la encargada de defender el nido, mientras que el macho suele salir a por comida para los pollos. Los machos suelen regurgitar la comida a las hembras durante el periodo de incubación mientras que las hembras son las encargadas de dar de comer a los pollos. La hembra apenas sale del nido durante el periodo de incubación, simplemente lo hace para alimentarse, beber agua y hacer sus necesidades.
  • Fabricación del nido: a la hora de hacer el nido, sin duda alguna, es la hembra la que pone más de su parte para fabricarlo. La hembra se encarga de recoger las ramitas de palmera o de sauce que hay en la jaula, de cortarlas y de posteriormente llevarlas al nido. Por lo general, el macho apenas colabora en la fabricación del nido y suele entrar poco a este, aunque al igual que en los otros puntos, esto varía dependiendo del animal. Hay machos que se están durante toda la cría fuera del nido y hay machos que hasta duermen dentro del nido con la hembra y los huevos.
  • Huevos: lógicamente si disponéis de un sólo Agapornis en una jaula y veis un huevo, se tratará de una hembra. Ese huevo será de celo y no estará fecundado. Si disponéis de dos Agapornis y veis que ponen huevos que están fecundados y finalmente salen pollos, son pareja corroborada. Por último, si disponéis de dos Agapornis y veis que empiezan a poner huevos y huevos sobrepasando los 8-9 entre los dos, es muy posible que se trate de dos hembras.

Acumulando todos estos conceptos y analizando a nuestro ave detenidamente, podemos determinar con un 70-80% de probabilidades el sexo de nuestro animal. Es algo que a medida que vas cogiendo experiencia en el mundillo de los Agapornis, lo vas viendo más claro.