Cuando estamos de paseo en un zoológico o en el campo, seguramente nos ha ocurrido que no identificamos el sexo de las aves que estamos observando. Siempre nos impresionamos con su color y plumaje -a veces con su tamaño-, pero nunca logramos descifrar su sexo. Esto se debe a que las aves no muestran características sexuales externas. Entonces nos preguntamos ¿cómo hacemos para saber el sexo de nuestro pájaro o ave? Si situación te ocurre incluso con la mascota que tienes en casa, continúa leyendo.

Diferenciar las características entre un pájaro hembra y un pájaro macho, entre tanta diversidad de aves, puede parecer una tarea difícil. A continuación te presentamos ciertas de indicaciones que te seguramente facilitarán la tarea.

Para empezar, debes saber que existen pájaros con diferencias físicas claves para cada sexo, estos se conocen como pájaros dimórficos, como es el caso de los periquitos australianos y los pericos. Por otra parte, los pájaros que requieren de pruebas científicas para conocer su género son denominados monofórmicos, encontrándose dentro de este grupo a las cacatúas y a las guacamayas. En estos casos se debe solicitar la prueba al veterinario.

Cómo saber el sexo de nuestro pájaro o ave

Para identificar a los pájaros dimórficos debemos tener conocimiento de la especie en cuanto a características físicas -color y forma- y carácter, ya que sus diferencias dependen del tipo de ave. En el caso de los periquitos australianos y los pericos, se revisa la cera (área carnosa arriba del pico), ya que los machos la tienen azul o rosada, mientras que las hembras la tienen arrugada y de color café o blanco.

En el caso del canario, es fácil de detectar, porque sólo los machos cantan. En cuanto al loro eclético, la diferencia radica en sus plumas; los machos las tienen predominantemente verde y las hembras rojo.

Otro tip importante es que las hembras son más dóciles y se acostumbran más rápido a la convivencia con el humano.

Para identificar Aves monomórficas, es fácil determinar a una hembra si pone huevos. De lo contrario, se debe acudir a un veterinario para que realice el examen mediante la técnica que considere más pertinente. Puede ser a través de una pequeña incisión en el abdomen para ver sus órganos, o un análisis (sexaje) de las plumas, de sangre, o de heces. Para hacerle el chequeo al ave debe estar en edad adulta, ya que su sistema reproductor debe estar activo, es decir, sexualmente maduro, para poder detectar las hormonas reproductivas.

Conocer el sexo del ave es importante para ofrecerle los cuidados adecuados, decidir por cuál nombre llamarlo, saber qué esperar de su carácter, identificar su alimentación y cuidados o buscarle la pareja que necesita. Hacer esto último de la manera inadecuada puede generar una pelea en el espacio que habitan.

Saber el sexo de nuestro pájaro o ave nos indicará qué esperar de ellos, en lugar de generar expectativas, en ocasiones irracionales, que vienen con la adquisición de un ave como mascota.